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Sobrecarga muscular: qué es y cómo tratarla

Una sobrecarga muscular es algo completamente común, sobre todo si haces deporte de forma muy intensa o si te has lanzado a hacer deporte de golpe, sometiendo al cuerpo a un ejercicio muy superior al acostumbrado. Ahora que tras estos meses en casa muchos se han aficionado a la práctica deportiva, vamos a repasar por qué se produce la sobrecarga muscular y qué se puede hacer cuando ocurre.

sobrecarga muscular

Cómo se produce la sobrecarga muscular

Generalmente, la sobrecarga se produce por una sobreexcitación en los músculos. La causa de esto suele ser una repetición excesiva de las posturas: si se fuerza el músculo durante mucho tiempo, las fibras musculares acaban contrayéndose.

Además, es muy común sufrir sobrecargas musculares en zonas como el cuello, los hombros o las extremidades superiores cuando se trabajan ejercicios de fuerza (pesas, por ejemplo) sin estar acostumbrado.

En el caso de principiantes, es común que la sobrecarga tenga su origen en una mala técnica. Por eso, sobre todo cuando te inicias en el deporte, es muy importante tener al lado a un instructor que te corrija o copiar muy bien los ejercicios.

Cómo tratar la sobrecarga de los músculos

Para recuperar los músculos después de una sobrecarga es muy eficaz aplicar frío sobre la zona afectada. Además, si utilizas un gel antiinflamatorio, como Fito Cold Fisio, que está formulado con un 10% de árnica, el antiinflamatorio natural más potente, ayudarás a disminuir la inflamación muscular y las molestias asociadas a ella.

También es una buena opción darte un masaje en los músculos afectados, ya que la presión que se ejerce sobre ellos contribuye a eliminar ácido láctico y a relajar la musculatura.

Si la sobrecarga es fuerte, puedes hacer algo de reposo para dar tiempo a que tus músculos se recuperen por completo y vuelvan a su estado natural. Y, por supuesto, tras una sobrecarga es importante volver a realizar ejercicio de forma controlada, pues un sobreesfuerzo podría significar una recaída.

Deporte en casa: cómo prevenir lesiones

Es probable que en estas últimas semanas te hayas sumado a la tendencia del deporte en casa. Practicar ejercicio de forma regular es fundamental para mantener el cuerpo en buen estado de salud y, con tanto tiempo en casa, nada mejor que aprovechar para mover los músculos. Eso sí, tanto si no estabas acostumbrado al ejercicio diario como si hacías deporte pero controladamente en el gimnasio, debes tener en cuenta algunos aspectos básicos para evitar sobrecargas musculares y lesiones. Los repasamos:

Calienta antes de entrenar

Nos lanzamos a hacer deporte en casa en medio del teletrabajo o en un momento en que los niños están concentrados haciendo deberes o viendo algo en la televisión. Pero cuidado con las prisas, no basta con hacer esa rutina que has visto en internet. Como si lo hicieras en el gimnasio, antes de ponerte en serio con el entrenamiento hay que calentar. Al entrar en calor, los músculos y las articulaciones se preparan para el esfuerzo posterior y esto, no lo dudes, es el primer paso para prevenir lesiones. Y, por supuesto, al acabar, estira.

Tómatelo con calma

hacer deporte en casa

Seamos sinceros: no vas a salir del confinamiento ganando maratones. Por lo tanto, antes de volverte loco haciendo deporte en casa reflexiona sobre lo que quieres trabajar y crea una tabla de rutinas accesibles a tu nivel. No se trata de hacer mucho, sino de hacerlo bien. ¿No estás acostumbrado a hacer ejercicio? No hagas un cardio de 50 minutos el primer día, empieza por una rutina de 20 y compleméntala con algo de ejercicio muscular.

Practica lo que sabes

Y de lo que no sabes, vete poco a poco. Por ejemplo, si estás siguiendo una rutina online y no tienes claras las posiciones, para y fíjate bien cómo lo está haciendo el monitor antes de intentarlo tú. Y busca corregir permanentemente tu postura. Muchas de las lesiones del deporte en casa son lesiones articulares en la rodilla o en el tobillo y se deben a una mala postura por el desconocimiento de los ejercicios.

Escucha a tu cuerpo

El cuerpo es sabio y suele enviar avisos antes de que se produzca la lesión. Por eso si se producen calambres o tirones, para con lo que estabas haciendo. Lo mismo ocurre con las agujetas: si te has pasado haciendo deporte en casa y al día siguiente no aguantas las agujetas, es un aviso para que te lo tomes con más calma. Eso sí, tampoco te quedes tres días sin hacer nada de deporte. En este artículo ya te contamos cómo se tratan las agujetas.