Logo Luvilay

Deporte en casa: cómo prevenir lesiones

Es probable que en estas últimas semanas te hayas sumado a la tendencia del deporte en casa. Practicar ejercicio de forma regular es fundamental para mantener el cuerpo en buen estado de salud y, con tanto tiempo en casa, nada mejor que aprovechar para mover los músculos. Eso sí, tanto si no estabas acostumbrado al ejercicio diario como si hacías deporte pero controladamente en el gimnasio, debes tener en cuenta algunos aspectos básicos para evitar sobrecargas musculares y lesiones. Los repasamos:

Calienta antes de entrenar

Nos lanzamos a hacer deporte en casa en medio del teletrabajo o en un momento en que los niños están concentrados haciendo deberes o viendo algo en la televisión. Pero cuidado con las prisas, no basta con hacer esa rutina que has visto en internet. Como si lo hicieras en el gimnasio, antes de ponerte en serio con el entrenamiento hay que calentar. Al entrar en calor, los músculos y las articulaciones se preparan para el esfuerzo posterior y esto, no lo dudes, es el primer paso para prevenir lesiones. Y, por supuesto, al acabar, estira.

Tómatelo con calma

hacer deporte en casa

Seamos sinceros: no vas a salir del confinamiento ganando maratones. Por lo tanto, antes de volverte loco haciendo deporte en casa reflexiona sobre lo que quieres trabajar y crea una tabla de rutinas accesibles a tu nivel. No se trata de hacer mucho, sino de hacerlo bien. ¿No estás acostumbrado a hacer ejercicio? No hagas un cardio de 50 minutos el primer día, empieza por una rutina de 20 y compleméntala con algo de ejercicio muscular.

Practica lo que sabes

Y de lo que no sabes, vete poco a poco. Por ejemplo, si estás siguiendo una rutina online y no tienes claras las posiciones, para y fíjate bien cómo lo está haciendo el monitor antes de intentarlo tú. Y busca corregir permanentemente tu postura. Muchas de las lesiones del deporte en casa son lesiones articulares en la rodilla o en el tobillo y se deben a una mala postura por el desconocimiento de los ejercicios.

Escucha a tu cuerpo

El cuerpo es sabio y suele enviar avisos antes de que se produzca la lesión. Por eso si se producen calambres o tirones, para con lo que estabas haciendo. Lo mismo ocurre con las agujetas: si te has pasado haciendo deporte en casa y al día siguiente no aguantas las agujetas, es un aviso para que te lo tomes con más calma. Eso sí, tampoco te quedes tres días sin hacer nada de deporte. En este artículo ya te contamos cómo se tratan las agujetas.

Qué puede hacer por ti un gel muscular

¿Alguna vez has utilizado un gel muscular? Los geles y cremas para el dolor muscular se emplean habitualmente en el tratamiento de lesiones leves, como sobrecargas o contracturas. Pero los geles musculares o geles fríos tienen muchos más beneficios. Echa un vistazo, es probable que alguno te sorprenda.

gel muscular como usarlo

Usa el gel muscular antes del entrenamiento

Aplicarse gel muscular con un pequeño masaje antes del entrenamiento ayuda a activar la circulación y, por lo tanto, fortalece los músculos, que estarán mejor preparados para el trabajo posterior. En combinación con un calentamiento de baja intensidad, es una solución fantástica para prevenir lesiones.

Después del entrenamiento: acelera la recuperación muscular

No esperes a lesionarte para usar el gel muscular. Aunque durante el entrenamiento todo haya ido bien y no hayas notado tensión ni sobrecargas en los músculos, aplicar un poco de gel en los músculos que se han ejercitado ayudará a la recuperación de los músculos y articulaciones forma mucho más rápida. Es una forma estupenda de evitar agujetas.

Ayuda a que los masajes sean más suaves

Por su textura, el gel facilita el desplazamiento de las manos a la hora de dar un masaje, por lo que se pueden trabajar mejor las diferentes zonas. Además, el gel muscular protege de posibles irritaciones en la piel, producidas por la fricción de las manos.

El gel frío ayuda si te has dado un golpe

Los hematomas o incluso los chichones producidos por una caída o un golpe agradecen el frío. Por eso un gel muscular frío puede ser un buen remedio para ayudar a desinflamar una contusión. Fito Cold Fisio de Luvilay, por ejemplo, es un gel muscular formulado con árnica y otros extractos vegetales, que son un antiinflamatorio natural fantástico. Pruébalo la próxima vez que tengas un hematoma y verás lo rápido que se recupera. Eso sí, si tienes una herida abierta, no apliques el gel, pues puede irritarla.

Ayuda a calmar la sensación de piernas cansadas

El frío es un calmante fantástico para las piernas cansadas y otros problemas vasculares. Y puede que ya lo sepas: Luvilay tiene un gel frío infalible para esto, Fito Cold Piernas Pesadas. Pero si notas sensación de hormigueo, pesadez e incluso inflamación, en definitiva, alguno de los síntomas tan característicos de las piernas cansadas y no tienes un gel específico a mano, puedes emplear un gel frío muscular como Fito Cold Fisio para aliviar las molestias. ¿Sabes cómo tienes que aplicarlo? Con movimientos circulares ascendentes, desde el pie hacia la rodilla.

¡Mejora la celulitis!

Aunque no te lo creas, los geles musculares también pueden ser un aliado secreto para tratar la celulitis o piel de naranja. Eso sí, tienen que tener efecto frío, pues el frío es uno de los tratamientos más eficaces para reducir este antiestético efecto irregular de la piel. Y, además, en el caso de nuestros geles fríos contienen extracto de castaño de indias, que es un componente muy recomendado para la celulitis porque estimula la circulación sanguínea, reduce la inflamación y fortalece los capilares.

¿Qué es la lumbalgia? Aprende a tratar y prevenir el dolor de espalda más común

La lumbalgia es un dolor localizado en la parte baja de la espalda, normalmente de bastante intensidad. Es probable que sepas de qué hablamos porque padecerlo alguna vez es muy común.

tratar la lumbalgia

¿Cuáles son las causas de la lumbalgia?

Hay diversos factores que pueden causar dolor lumbar, desde acciones bruscas o esfuerzos, como levantar mucho peso, a malas posturas corporales y pequeñas lesiones musculares o articulares.

No obstante, a veces se achacan a la lumbalgia molestias que son síntoma de problemas más serios, por ejemplo, lesiones vertebrales como hernias, artrosis, etcétera. Por eso es muy importante acudir a un especialista cuando el dolor persiste o si se padecen episodios de lumbalgia a menudo.

Cómo tratar el dolor lumbar

Lo mejor para aliviar el dolor cuando se sufre un episodio de lumbalgia es aplicar frío sobre la zona. El frío tiene un gran poder calmante, por eso poner frío a la zona lumbar inmediatamente después de la lesión es muy efectivo y favorece una recuperación más rápida. ¿Tienes Fito Cold Fisio en casa? Nuestro gel frío muscular es fantástico para estas ocasiones pues además de sentir un alivio inmediato gracias al frescor del gel, está formulado con un 10% de árnica, una planta muy empleada en lesiones musculares por sus propiedades antiinflamatorias.

Después, cuando el dolor intenso ha bajado pero todavía se notan molestias también es bueno aplicar calor, por ejemplo, con una manta cálida.

Por cierto, el reposo es una buena idea al principio, cuando el dolor lumbar es muy intenso, pero no lo prolongues: el descanso durante muchos días ralentiza la recuperación de este tipo de lesión.

Prevención de la lumbalgia: ¿qué puedes hacer?

Hacer ejercicio físico regular es una de las mejores medidas que podemos adoptar para prevenir la lumbalgia y otras molestias en la zona baja de la espalda. Lo ideal es realizar estiramientos y ejercicios de resistencia que fortalezcan específicamente los músculos de las lumbares.

prevenir la lumbalgia

Si, además, sales de una lumbalgia o estás empezando a practicar ejercicio, lo ideal es realizar actividades suaves como caminar a paso ligero o nadar.

Las lesiones musculares más frecuentes: aprende a evitarlas

Las lesiones musculares son más comunes de lo que desearíamos entre deportistas. Aunque la mayoría de las lesiones musculares más frecuentes son leves o aparecen de forma tímida, no debemos confiarnos: hay que saber prevenirlas y detectarlas a tiempo.

lesiones musculares frecuentes

¿Cuáles son las lesiones musculares más comunes?

Lo más frecuente entre personas que practican los deportes más comunes, como running, fútbol o vóley, son las que afectan a los muslos (ya sea la parte anterior del muslo, el cuádriceps, o la posterior, los isquiotibiales) y a los gemelos. Por su parte, en actividades de tonificación y entrenamientos que trabajan la fuerza, las lesiones más frecuentes se producen en la zona cervical y lumbar.

En general, ya lo hemos mencionado, las lesiones musculares que se producen con mayor frecuencia son leves: inflamaciones, sobrecargas, contracturas y contusiones (pequeños hematomas que se producen por un impacto contra el músculo). Ello no quiere decir, sin embargo, que no deban preocuparnos. Lo mejor cuando tenemos una lesión muscular de este tipo es hacer reposo y dejar que el músculo afectado se recupere al 100% antes de volver a la carga.

Pautas para prevenir lesiones musculares

prevenir lesiones musculares más frecuentes

En todo caso, la mejor cura siempre es la prevención. Por eso es tan importante incorporar ciertas rutinas a nuestra práctica deportiva que nos protegerán de molestias y lesiones musculares. Son estas:

  • Realizar estiramientos previos. Antes de comenzar cualquier deporte, siempre hay que estirar los músculos sobre los que se realizará esa actividad.
  • Seguir una buena pauta de calentamiento. Tan importante como estirar los músculos es realizar un pequeño calentamiento: cuando los músculos entran en la temperatura óptima, son más flexibles.
  • Evitar realizar movimientos bruscos y mantener posiciones incómodas. Si mientras realizas un ejercicio estás muy incómodo y sientes dolor, afloja un poco, tu cuerpo ya te está enviando un mensaje…
  • Realizar estiramientos al acabar la práctica. Tan importante como realizarlos al principio es hacerlos al final. Los músculos se recuperan mucho mejor del esfuerzo si los estiramos después del ejercicio.
  • Reducir la inflamación de la musculatura a través del frío. Un masaje con un gel frío muscular sobre la musculatura que se ha sometido al esfuerzo ayudará muchísimo a recuperarla. Si no dispones de un buen gel frío —ya sabes que nuestro gel de masaje muscular Fito Cold Fisio, formulado con extractos vegetales, es imbatible—, siempre puedes darte una ducha con agua bien fría.
  • Cuidar la hidratación. La deshidratación es una causa común de lesión muscular, así que asegúrate de hidratarte bien antes, durante y después de realizar ejercicio. Y, por supuesto, cuida también la nutrición: una dieta equilibrada y rica en minerales ayuda a reforzar los músculos.