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¿Qué es la lumbalgia? Aprende a tratar y prevenir el dolor de espalda más común

La lumbalgia es un dolor localizado en la parte baja de la espalda, normalmente de bastante intensidad. Es probable que sepas de qué hablamos porque padecerlo alguna vez es muy común.

tratar la lumbalgia

¿Cuáles son las causas de la lumbalgia?

Hay diversos factores que pueden causar dolor lumbar, desde acciones bruscas o esfuerzos, como levantar mucho peso, a malas posturas corporales y pequeñas lesiones musculares o articulares.

No obstante, a veces se achacan a la lumbalgia molestias que son síntoma de problemas más serios, por ejemplo, lesiones vertebrales como hernias, artrosis, etcétera. Por eso es muy importante acudir a un especialista cuando el dolor persiste o si se padecen episodios de lumbalgia a menudo.

Cómo tratar el dolor lumbar

Lo mejor para aliviar el dolor cuando se sufre un episodio de lumbalgia es aplicar frío sobre la zona. El frío tiene un gran poder calmante, por eso poner frío a la zona lumbar inmediatamente después de la lesión es muy efectivo y favorece una recuperación más rápida. ¿Tienes Fito Cold Fisio en casa? Nuestro gel frío muscular es fantástico para estas ocasiones pues además de sentir un alivio inmediato gracias al frescor del gel, está formulado con un 10% de árnica, una planta muy empleada en lesiones musculares por sus propiedades antiinflamatorias.

Después, cuando el dolor intenso ha bajado pero todavía se notan molestias también es bueno aplicar calor, por ejemplo, con una manta cálida.

Por cierto, el reposo es una buena idea al principio, cuando el dolor lumbar es muy intenso, pero no lo prolongues: el descanso durante muchos días ralentiza la recuperación de este tipo de lesión.

Prevención de la lumbalgia: ¿qué puedes hacer?

Hacer ejercicio físico regular es una de las mejores medidas que podemos adoptar para prevenir la lumbalgia y otras molestias en la zona baja de la espalda. Lo ideal es realizar estiramientos y ejercicios de resistencia que fortalezcan específicamente los músculos de las lumbares.

prevenir la lumbalgia

Si, además, sales de una lumbalgia o estás empezando a practicar ejercicio, lo ideal es realizar actividades suaves como caminar a paso ligero o nadar.

Las lesiones musculares más frecuentes: aprende a evitarlas

Las lesiones musculares son más comunes de lo que desearíamos entre deportistas. Aunque la mayoría de las lesiones musculares más frecuentes son leves o aparecen de forma tímida, no debemos confiarnos: hay que saber prevenirlas y detectarlas a tiempo.

lesiones musculares frecuentes

¿Cuáles son las lesiones musculares más comunes?

Lo más frecuente entre personas que practican los deportes más comunes, como running, fútbol o vóley, son las que afectan a los muslos (ya sea la parte anterior del muslo, el cuádriceps, o la posterior, los isquiotibiales) y a los gemelos. Por su parte, en actividades de tonificación y entrenamientos que trabajan la fuerza, las lesiones más frecuentes se producen en la zona cervical y lumbar.

En general, ya lo hemos mencionado, las lesiones musculares que se producen con mayor frecuencia son leves: inflamaciones, sobrecargas, contracturas y contusiones (pequeños hematomas que se producen por un impacto contra el músculo). Ello no quiere decir, sin embargo, que no deban preocuparnos. Lo mejor cuando tenemos una lesión muscular de este tipo es hacer reposo y dejar que el músculo afectado se recupere al 100% antes de volver a la carga.

Pautas para prevenir lesiones musculares

prevenir lesiones musculares más frecuentes

En todo caso, la mejor cura siempre es la prevención. Por eso es tan importante incorporar ciertas rutinas a nuestra práctica deportiva que nos protegerán de molestias y lesiones musculares. Son estas:

  • Realizar estiramientos previos. Antes de comenzar cualquier deporte, siempre hay que estirar los músculos sobre los que se realizará esa actividad.
  • Seguir una buena pauta de calentamiento. Tan importante como estirar los músculos es realizar un pequeño calentamiento: cuando los músculos entran en la temperatura óptima, son más flexibles.
  • Evitar realizar movimientos bruscos y mantener posiciones incómodas. Si mientras realizas un ejercicio estás muy incómodo y sientes dolor, afloja un poco, tu cuerpo ya te está enviando un mensaje…
  • Realizar estiramientos al acabar la práctica. Tan importante como realizarlos al principio es hacerlos al final. Los músculos se recuperan mucho mejor del esfuerzo si los estiramos después del ejercicio.
  • Reducir la inflamación de la musculatura a través del frío. Un masaje con un gel frío muscular sobre la musculatura que se ha sometido al esfuerzo ayudará muchísimo a recuperarla. Si no dispones de un buen gel frío —ya sabes que nuestro gel de masaje muscular Fito Cold Fisio, formulado con extractos vegetales, es imbatible—, siempre puedes darte una ducha con agua bien fría.
  • Cuidar la hidratación. La deshidratación es una causa común de lesión muscular, así que asegúrate de hidratarte bien antes, durante y después de realizar ejercicio. Y, por supuesto, cuida también la nutrición: una dieta equilibrada y rica en minerales ayuda a reforzar los músculos.