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3 buenas ideas para cuidar la piel en invierno

Ya lo hemos comentado anteriormente, la piel es especialmente sensible al frío y a los cambios bruscos de temperatura, por eso en invierno hay que prestarle especial atención a nuestra piel. Sobre todo cuidando la piel de las zonas más expuestas a las inclemencias del tiempo, como manos, cara, cuello, escote y labios.

cuidar la piel en invierno

Hidratación de la piel en invierno

A la hora de cuidar la piel en invierno, el aspecto más importante a considerar es su buena hidratación. Si incluir en tu rutina diaria el uso de una buena crema hidratante corporal es importante para mantener la piel sana, en los meses de invierno la hidratación se hace imprescindible. Elige una leche corporal como Acilac, capaz de penetrar profundamente y nutrir la piel desde la primera aplicación gracias a su compuesto activo, la gluconolactona pH 4.0, que rompe la barrera que impide a la piel retener correctamente el agua.

Además, no tengas reparos en ponerte crema tantas veces como lo necesites. Si tu piel pide más hidratación en invierno, dásela. La leche corporal se puede utilizar varias veces al día tranquilamente.

Cuida la piel ya desde la ducha

Especialmente en invierno es bueno ducharse solo una vez al día y durante poco tiempo. Las duchas largas pueden causar irritación y que el PH de la piel se resienta, deshidratándola. Además, cuando hace frío tendemos a poner el agua muy caliente y esto es fatal para nuestra piel, pues el calor contribuye a la deshidratación de la piel.

Así que ya lo sabes: proteger la piel en invierno pasa, también, por limitarte a una ducha corta al día y con agua templada.

La importancia de vestir bien

A priori puede parecer una tontería, pero cuidar la piel en invierno también tiene que ver con cómo nos vestimos. Es mejor utilizar tejidos naturales y prendas flojas, que permitan que la piel transpire bien, pues las telas sintéticas y la ropa ajustada puede hacer que aparezcan rojeces y signos de irritación en la piel. Además, es muy importante proteger la piel más expuesta al frío, usando guantes, bufandas y prendas de abrigo.

Picor en la piel: por qué se produce y cómo tratarlo

¡Qué difícil no rascarse cuando nos pica la piel! Sabemos que no debemos, pero es una reacción natural. El picor en la piel es molesto. Por eso, lo ideal es saber por qué se produce y prevenirlo.

¿Por qué me pica la piel?

Dejando a un lado problemas mayores y crónicos, como la dermatitis atópica u otras afectaciones directamente relacionadas con la piel, que por supuesto deben consultarse con un dermatólogo, las causas del picor de piel son muy diversas.

picor en la piel

Algo tan común como una reacción a una pieza textil, por ejemplo un jersey nuevo, o una alergia puede provocar rojeces y pequeños granitos (prurito) que acaban dando sensación de picor.

También es muy común que la piel seca pique. Esto es así porque la deshidratación provoca una reacción en la piel, algo así como una llamada de auxilio de tu piel para que le hagas caso.

El estrés es otro factor habitual de picor en la piel. Los nervios se proyectan en la piel provocando sensación de piel seca, granos, rojeces, etcétera.

Cómo tratar el picor de piel

Lo principal, para que la piel deje de picar, es hidratarla bien. Para ello, utiliza una buena leche corporal que además de hidratar en profundidad no resulte agresiva para tu piel. Este último aspecto es fundamental siempre, pero especialmente si la piel ya está irritada. En este sentido, Acilac Hidra, la leche de tratamiento corporal de Luvilay, tiene efecto calmante, consiguiendo aliviar el picor de la piel casi de inmediato.

Finalmente, si el picor persiste, entonces es mejor consultar con un dermatólogo, pues es probable que sea necesario recurrir a antihistamínicos o cremas con formulaciones específicas.

 

 

Acaba con la piel seca en las piernas

Hidratar la piel seca de las piernas

Puede que lo hayas sufrido alguna vez: tensión en la piel de las piernas, picores e, incluso, el enrojecimiento en algunas zonas. Son los síntomas inequívocos de la piel seca en las piernas, un problema que se acrecenta en invierno —debido a las bajas temperaturas y falta de humedad, así como por culpa de la calefacción, que seca mucho el ambiente— pero que también afecta intensamente cuando empieza la exposición solar y no se adoptan las medidas de protección adecuadas.

La piel seca en las piernas, pese a ser bastante común, debe ser tratada para que no derive en problemas más graves. Y es que la piel actúa como barrera protectora frente a las infecciones, pero cuando le falta hidratación se pierde esa capacidad de barrera natural.

Cómo rehidratar la piel seca de las piernas

hidratacion para la piel seca en las piernas

 

El primer paso, cuando aparecen los primeros síntomas de piel seca en las piernas, es tratar de recuperar un nivel óptimo de hidratación en la zona. Para ello, nada mejor que emplear una crema con alto poder hidratante, como Acilac de Luvilay, que gracias a su alto contenido en Gluconolactona pH 4.0 obliga a la piel a retener el agua y acelera la velocidad de reparación de la piel seca de las piernas.

Como consejo, el mejor momento para aplicar la crema hidratante es justo al salir de la ducha, ya que los poros están más abiertos, por lo que la crema penetrará mejor, y además esta ayudará a reemplazar los aceites naturales que se hayan podido perder durante el baño.

Y, por supuesto, bebe mucha agua.

Rutinas para prevenir la piel seca

Una vez que hayas recuperado la hidratación y el estado natural de tu piel, es importante comenzar a adoptar algunas pautas o rutinas para prevenir futuros episodios de sequedad en la piel de las piernas.

  • La ducha y el baño, con agua tibia. Puede parecer una tontería pero el agua muy caliente arrasa con los aceites naturales de la piel, secándola.
  • Evita los jabones fuertes que secan la piel. Lo mejor es optar por jabones indicados para pieles sensibles, ya que suelen tener un pH más equilibrado.
  • Sécate con suavidad, a toquecitos. Lo ideal sería salir de la ducha y dejar que la piel se seque al aire, pero no nos engañemos, las prisas mañaneras no son un aliado para esto. No obstante, en lugar de frotarte con la toalla, adquiere la costumbre de secar la piel a toquecitos suaves. De esta forma se mantiene parte de la humedad natural de la piel.
  • Apúntate a la hidratación diaria. No esperes a que tu piel empiece a resecarse para ponerte una leche corporal hidratante. La piel de tus piernas agradecerá que al menos una vez al día, tras el baño, le apliques una buena hidratación. Por cierto, recuerda que con Acilac se consigue una hidratación profunda durante 24 horas, por lo que incluso en el caso de una piel seca es suficiente con una aplicación diaria. ¡Solo una vez al día! En serio, no hay excusa que valga…