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Cómo tratar las agujetas

Aparecen después de realizar ejercicio físico intenso y son tan comunes que estamos completamente seguros de que más de una vez has padecido agujetas. Pero, ¿sabes cómo tratarlas?

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Las agujetas sin microrroturas fibrilares que provocan una pequeña inflamación del músculo. Normalmente, esta inflamación -y sus molestias- van desapareciendo poco a poco con el paso de los días, pero hay algunos remedios para hacer que el dolor disminuya y dure menos tiempo. Te contamos cómo tratar las agujetas:

  1. Date una ducha fría

En las primeras 48 horas después de un esfuerzo físico, el frío es lo que mejor funciona para recuperar la musculatura. Por eso darse una ducha de agua fría (o, si no lo aguantas, con agua templada y acabar con agua fría solo en la zona ejercitada) al acabar de hacer ejercicio ayuda a relajar la musculatura.

  1. Reactiva la circulación

Un masaje de intensidad moderada y movimientos circulares es una solución fantástica para reactivar la circulación, especialmente en las piernas. Y además acelera la recuperación muscular.

  1. Utiliza un gel muscular

Fito Cold Fisio alivia de forma inmediata la tensión y la inflamación en los músculos, por eso es muy efectivo para tratar las agujetas. Además, es otra forma de aplicar frío tras el entrenamiento.

  1. Hidrátate bien

Quizás alguna vez has escuchado eso de tomar agua con azúcar para aliviar las agujetas. No, esto solo es un mito y no hay evidencia científica de la relación del azúcar con el tratamiento de las agujetas, pero sin embargo sí es muy importante hidratarse bien bebiendo abundante agua antes y después del entrenamiento. Al recuperar los líquidos y minerales que has perdido al realizar ejercicio también ayudas a la musculatura a recuperarse.

  1. Haz deporte

Sí, lo sabemos: te duele todo y lo último que quieres es seguir haciendo deporte, pero precisamente parar la actividad física retrasará que se vayan las molestias que provocan las agujetas. En lugar de un entrenamiento intenso, opta por realizar ejercicio moderado, pero haz ejercicio para poner en acción los músculos afectados. Créenos, es la mejor forma de tratar las agujetas.

Qué puede hacer por ti un gel muscular

¿Alguna vez has utilizado un gel muscular? Los geles y cremas para el dolor muscular se emplean habitualmente en el tratamiento de lesiones leves, como sobrecargas o contracturas. Pero los geles musculares o geles fríos tienen muchos más beneficios. Echa un vistazo, es probable que alguno te sorprenda.

gel muscular como usarlo

Usa el gel muscular antes del entrenamiento

Aplicarse gel muscular con un pequeño masaje antes del entrenamiento ayuda a activar la circulación y, por lo tanto, fortalece los músculos, que estarán mejor preparados para el trabajo posterior. En combinación con un calentamiento de baja intensidad, es una solución fantástica para prevenir lesiones.

Después del entrenamiento: acelera la recuperación muscular

No esperes a lesionarte para usar el gel muscular. Aunque durante el entrenamiento todo haya ido bien y no hayas notado tensión ni sobrecargas en los músculos, aplicar un poco de gel en los músculos que se han ejercitado ayudará a la recuperación de los músculos y articulaciones forma mucho más rápida. Es una forma estupenda de evitar agujetas.

Ayuda a que los masajes sean más suaves

Por su textura, el gel facilita el desplazamiento de las manos a la hora de dar un masaje, por lo que se pueden trabajar mejor las diferentes zonas. Además, el gel muscular protege de posibles irritaciones en la piel, producidas por la fricción de las manos.

El gel frío ayuda si te has dado un golpe

Los hematomas o incluso los chichones producidos por una caída o un golpe agradecen el frío. Por eso un gel muscular frío puede ser un buen remedio para ayudar a desinflamar una contusión. Fito Cold Fisio de Luvilay, por ejemplo, es un gel muscular formulado con árnica y otros extractos vegetales, que son un antiinflamatorio natural fantástico. Pruébalo la próxima vez que tengas un hematoma y verás lo rápido que se recupera. Eso sí, si tienes una herida abierta, no apliques el gel, pues puede irritarla.

Ayuda a calmar la sensación de piernas cansadas

El frío es un calmante fantástico para las piernas cansadas y otros problemas vasculares. Y puede que ya lo sepas: Luvilay tiene un gel frío infalible para esto, Fito Cold Piernas Pesadas. Pero si notas sensación de hormigueo, pesadez e incluso inflamación, en definitiva, alguno de los síntomas tan característicos de las piernas cansadas y no tienes un gel específico a mano, puedes emplear un gel frío muscular como Fito Cold Fisio para aliviar las molestias. ¿Sabes cómo tienes que aplicarlo? Con movimientos circulares ascendentes, desde el pie hacia la rodilla.

¡Mejora la celulitis!

Aunque no te lo creas, los geles musculares también pueden ser un aliado secreto para tratar la celulitis o piel de naranja. Eso sí, tienen que tener efecto frío, pues el frío es uno de los tratamientos más eficaces para reducir este antiestético efecto irregular de la piel. Y, además, en el caso de nuestros geles fríos contienen extracto de castaño de indias, que es un componente muy recomendado para la celulitis porque estimula la circulación sanguínea, reduce la inflamación y fortalece los capilares.

Cómo tratar las pequeñas lesiones del día a día

Un mal gesto tratando de guardar algo en el altillo, cargar demasiado peso desde el súper o simplemente demasiadas horas en una misma postura en el trabajo. El origen de las pequeñas lesiones del día a día es muy diverso y, en ocasiones, no le damos demasiada importancia. Pero es un error. Las lesiones cotidianas leves también hay que tratarlas para que no se acaben complicando ni cronificando.

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Cuáles son las lesiones cotidianas más comunes y cómo podemos tratarlas en casa

Contracturas

Cuántas veces te habrá pasado que haces un mal gesto y enseguida notas un dolor muscular intenso. O que después de un entrenamiento en demasiada tensión te quedas tocado. Las contracturas son las lesiones leves más comunes, sobre todo en el cuello y en la espalda. Cuando se producen, es importante descansar y reanudar la actividad física poco a poco una vez el dolor haya desaparecido. Además, es muy efectivo darse un masaje muscular incidiendo en los puntos donde la tensión es mayor y aliviar la zona con un gel frío. Por cierto, si no alcanzas con las manos la zona donde sientes la contractura, prueba el truco de la pelota, ¡es infalible! Consiste en tumbarse o apoyarse contra una pared poniendo una pelota de tenis en medio del cuerpo y la superficie elegida (suelo o pared) y hacerla rodar por la zona donde notes la contractura.

Agujetas

También es muy común sufrir agujetas, que son microrroturas de las fibras musculares normalmente producidas por un cambio brusco en el tipo de entrenamiento. Cuando aparecen, es importante relajar bien la musculatura con un gel frío. Y, sobre todo, recuerda estirar muy bien antes y después de hacer deporte. Es la mejor prevención para que los músculos se adapten correctamente a la actividad.

Tendinitis en la mano

La mano y la muñeca son muy propensas a padecer tendinitis, sobre todo en el caso de profesionales que deben trabajar mucho tiempo en la misma postura. ¿Has pensado cuántas horas pasas con la mano apoyada sobre el ratón? Para evitarlo, trata de hacer pequeños movimientos con frecuencia. Pero si ya notas los síntomas de la sobrecarga, nuevamente, un automasaje te ayudará a aliviar el dolor. Además, es una buena idea aplicar un gel con propiedades antiinflamatorias.

Dolor de espalda

Por último, en este repaso por las pequeñas lesiones del día a día no podía faltar el dolor de espalda. ¡Es tan común! Y lo es porque, en general, no seguimos buenos hábitos posturales. Pasamos demasiadas horas en la oficina con la espalda encorvada o nos tumbamos de cualquier forma en el sofá mientras vemos una peli. Y esto es fatal para la espalda. Aparte de mantener una postura correcta la mayor parte del tiempo, la mejor prevención para el dolor de espalda es realizar ejercicios específicos para fortalecer los músculos de la espalda.

Pero cuando aparece, hay varias cosas que puedes hacer: por un lado, realizar estiramientos de la columna es un gran alivio, pues ayuda a relajar la musculatura de la espalda; por otro, poner calor en la zona de dolor es un buen calmante.

Y, por supuesto, como regla general, consultar con el fisioterapeuta siempre es una buena idea. Él podrá valorar el alcance de la lesión y ayudarte a tratarla correctamente.

Las lesiones musculares más frecuentes: aprende a evitarlas

Las lesiones musculares son más comunes de lo que desearíamos entre deportistas. Aunque la mayoría de las lesiones musculares más frecuentes son leves o aparecen de forma tímida, no debemos confiarnos: hay que saber prevenirlas y detectarlas a tiempo.

lesiones musculares frecuentes

¿Cuáles son las lesiones musculares más comunes?

Lo más frecuente entre personas que practican los deportes más comunes, como running, fútbol o vóley, son las que afectan a los muslos (ya sea la parte anterior del muslo, el cuádriceps, o la posterior, los isquiotibiales) y a los gemelos. Por su parte, en actividades de tonificación y entrenamientos que trabajan la fuerza, las lesiones más frecuentes se producen en la zona cervical y lumbar.

En general, ya lo hemos mencionado, las lesiones musculares que se producen con mayor frecuencia son leves: inflamaciones, sobrecargas, contracturas y contusiones (pequeños hematomas que se producen por un impacto contra el músculo). Ello no quiere decir, sin embargo, que no deban preocuparnos. Lo mejor cuando tenemos una lesión muscular de este tipo es hacer reposo y dejar que el músculo afectado se recupere al 100% antes de volver a la carga.

Pautas para prevenir lesiones musculares

prevenir lesiones musculares más frecuentes

En todo caso, la mejor cura siempre es la prevención. Por eso es tan importante incorporar ciertas rutinas a nuestra práctica deportiva que nos protegerán de molestias y lesiones musculares. Son estas:

  • Realizar estiramientos previos. Antes de comenzar cualquier deporte, siempre hay que estirar los músculos sobre los que se realizará esa actividad.
  • Seguir una buena pauta de calentamiento. Tan importante como estirar los músculos es realizar un pequeño calentamiento: cuando los músculos entran en la temperatura óptima, son más flexibles.
  • Evitar realizar movimientos bruscos y mantener posiciones incómodas. Si mientras realizas un ejercicio estás muy incómodo y sientes dolor, afloja un poco, tu cuerpo ya te está enviando un mensaje…
  • Realizar estiramientos al acabar la práctica. Tan importante como realizarlos al principio es hacerlos al final. Los músculos se recuperan mucho mejor del esfuerzo si los estiramos después del ejercicio.
  • Reducir la inflamación de la musculatura a través del frío. Un masaje con un gel frío muscular sobre la musculatura que se ha sometido al esfuerzo ayudará muchísimo a recuperarla. Si no dispones de un buen gel frío —ya sabes que nuestro gel de masaje muscular Fito Cold Fisio, formulado con extractos vegetales, es imbatible—, siempre puedes darte una ducha con agua bien fría.
  • Cuidar la hidratación. La deshidratación es una causa común de lesión muscular, así que asegúrate de hidratarte bien antes, durante y después de realizar ejercicio. Y, por supuesto, cuida también la nutrición: una dieta equilibrada y rica en minerales ayuda a reforzar los músculos.

Cómo calmar el dolor muscular de cuello

Podríamos decir que es la lesión de la oficina por excelencia. El dolor muscular de cuello es uno de los más comunes entre profesionales que trabajan con ordenadores, estudiantes y, en definitiva, aquellas personas que pasan mucho tiempo con la cabeza fija en una dirección, como los profesionales con trabajos muy mecánicos.

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Saber prevenir y tratar a tiempo el dolor muscular de cuello es mucho más fácil de lo que crees y muy importante para evitar lesiones mayores, así que toma nota de los consejos que siguen.

Tres pautas para aliviar el dolor muscular de cuello

En primer lugar, si las molestias musculares se producen por una mala posición mantenida, uno de los primeros cambios a adoptar es precisamente el mantener por mucho tiempo la postura: haz pausas periódicas, por ejemplo cada media hora, y trata de corregir frecuentemente tu posición.

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La segunda acción que te ayudará a prevenir el dolor muscular en el cuello —y a aliviarlo en el caso de que ya tengas molestias— es realizar ejercicios que fortalezcan el cuello y los hombros. Hay muchos, pero estos tres son los más sencillos y podrás hacerlos en cualquier momento y lugar:

  • Siéntate en una posición recta, con las piernas dobladas formando un ángulo de 90º y las plantas del pie perfectamente apoyadas en el suelo para conseguir mantener la espalda bien recta. Después baja la cabeza como si quisieras pegar la barbilla al pecho y, desde ahí, gira lentamente la cabeza: primero a la derecha, vuelve al centro pegando la barbilla al pecho y ahora a la izquierda. Repite varias veces y notarás cómo crece la musculatura posterior del cuello.
  • El segundo ejercicio parte de la misma posición recta que el anterior. Baja los hombros, mira al frente y pon la mano derecha sobre la cabeza llevándola suavemente hacia ese mismo lado. El objetivo es acercar la oreja derecha al hombro derecho para estirar la musculación lateral del cuello. Después de unos segundos, haz lo mismo con el otro lado.
  • La última opción pasa por automasajear la musculatura del cuello cuando empieces a sentir las primeras molestias, ¡es muy sencillo! Con los hombros bajos y relajados, haz pequeñas presiones y movimientos circulares con las yemas de los dedos siguiendo el lateral del cuello, desde la base de la mandíbula hacia los hombros y la base de la columna cervical.

No obstante, para aliviar el dolor muscular de cuello otra solución muy efectiva es masajear la zona ayudándote de un gel frío como Fito Cold Fisio. Este nuevo gel, que se suma a los exitosos gel y spray para piernas pesadas de la gama Fito Cold, tiene una mayor concentración de árnica, que es un potente calmante muscular, lo que lo convierte en una solución genial para aliviar el dolor muscular de cuello. ¡Y su aplicación es muy sencilla! Dando un suave masaje con las yemas de los dedos sobre la zona afectada, el gel es capaz de calmar rápidamente la sensación de agarrotamiento y no resulta nada graso ni engorroso, pues es de absorción inmediata. Créenos, este gel es tan fácil y cómodo de aplicar que podrás guardarlo incluso en la mesa de la oficina y aplicártelo cuando aparezcan las primeras molestias.