Logo Luvilay

Fatiga muscular: qué es y cómo prevenirla

Es lo más parecido, en el cuerpo humano, a que se agote la batería del móvil. La fatiga muscular es esa sensación de desfallecimiento que se siente durante o después de la actividad física intensa. Los deportistas están habituados al término pero, ¿y tú? En este artículo te contaremos en detalle qué es y todo lo que debes saber para prevenir la fatiga muscular.

fatiga muscular que es

¿Es lo mismo fatiga muscular que cansancio muscular?

Sí, la fatiga muscular es un cansancio excesivo de los músculos debido a un esfuerzo físico intenso. Es muy común entre deportistas habituales y aquellos que han participado en una competición deportiva como una maratón. Como consecuencia de este agotamiento extremo de las fibras musculares, además de debilidad (los músculos no son capaces de rendir normalmente, disminuyendo la fuerza, la potencia y la velocidad) es muy común que aparezca dolor muscular y dolor articular, así como temblores o calambres. En ocasiones, la fatiga muscular también puede producir una bajada de defensas o decaimiento emocional.

Cómo prevenir la fatiga muscular

Evitar el cansancio extremo de los músculos es difícil, ya que en realidad este síntoma es el mecanismo de defensa que utiliza el cuerpo ante un esfuerzo físico excesivo. No obstante, sí es posible adoptar algunos buenos hábitos para proteger los músculos.

  • Haz una buena planificación del entrenamiento. Una de las causas más comunes de la fatiga muscular es el sobreentrenamiento, así que planifica bien las sesiones (sobre todo si estás preparando una competición) para no forzar de más. Y, por supuesto, deja margen a la recuperación muscular, es importantísimo.
  • Duerme bien. Relacionado con lo mencionado anteriormente sobre la recuperación está el dormir suficientes horas, al menos 8, regularmente. ¿Sabías que los músculos se regeneran mientras dormimos?
  • Calienta antes del entrenamiento y estira después. Antes de comenzar a entrenar, haz algo de calentamiento para preparar tus músculos y articulaciones para el esfuerzo posterior. Cuando pares, estira bien para que se recuperen mejor. Además, es una buena idea que te masajees los músculos a utilizar antes y después de hacer deporte con un gel muscular calmante como Fito Cold Fisio, ¡los protege y favorece una recuperación más rápida!
  • Consume hidratos de carbono. Una ingesta adecuada de hidratos de carbono es fundamental cuando se realiza deporte de alta intensidad, ya que son el aporte de energía para el cuerpo. Tampoco te olvides de una buena hidratación: no esperes a sentir sed, bebe durante el entreno y, sobre todo, al finalizar el ejercicio.

Evitar lesiones al correr: ¿qué debemos tener en cuenta?

Tanto si eres corredor habitual como si te estás iniciando en el running, evitar lesiones al correr debe ser uno de tus principales objetivos. Muchas veces, nos centramos tanto en el entrenamiento en sí —correr, en este caso— que olvidamos adoptar las pautas que condicionan un entrenamiento de calidad. Y, créenos, esto está íntimamente ligado a la probabilidad de sufrir lesiones.

evitar lesiones al correr

Guía práctica para evitar lesiones al correr

  1. Haz un buen calentamiento previo

Ya sea para correr o para realizar cualquier otro deporte, este es el primer paso de un buen entrenamiento. El calentamiento prepara el cuerpo, de forma progresiva, para lo que va a venir después. Para correr, lo ideal es comenzar con un calentamiento dinámico y activar bien las rodillas, es una de las articulaciones que más se resienten en el running y que más lesiones sufren.

  1. Utiliza material deportivo adecuado

Las zapatillas son un factor clave para evitar lesiones al correr. Asegúrate de que eliges unas buenas zapatillas que ayuden a amortiguar el impacto de la carrera sobre los músculos y articulaciones. Y, por supuesto, tienen que ajustarse bien a tu pie. Parece una tontería, pero unas zapatillas que te hagan rozaduras pueden amargarte la vida.

  1. Al terminar, enfría y estira los músculos de las piernas

Enfriar quiere decir realizar unos minutos de ejercicio de baja intensidad. Es decir, en lugar de parar bruscamente, después de correr, camina unos 5 minutos. Después, estira bien los músculos que has ejercitado. El estiramiento mejora la flexibilidad de los músculos y esto reduce el riesgo de lesión muscular.

  1. ¡Descansa!

Salir a correr todos los días es una locura, incluso aunque seas corredor habitual y estés preparando una carrera. Es necesario dejar que los músculos y las articulaciones se recuperen entre sesiones y este descanso implica no realizar ninguna actividad física, tampoco otro deporte. Además, si escuchas a tu cuerpo es más fácil prevenir lesiones al correr, pues a veces sentir un dolor leve al hacer ejercicio es un aviso de lesión potencial. Cuando lo sientas, para lo necesario hasta que tu cuerpo se vuelva a sentir bien.

¿Un truquillo extra? Por su poder antiinflamatorio, Fito Cold Fisio ayuda a los músculos y articulaciones a recuperarse después del entrenamiento y a eliminar la fatiga muscular, por lo que es ideal para darte un masaje en los músculos que has ejercitado al acabar el estiramiento.