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Cómo tratar las pequeñas lesiones del día a día

Un mal gesto tratando de guardar algo en el altillo, cargar demasiado peso desde el súper o simplemente demasiadas horas en una misma postura en el trabajo. El origen de las pequeñas lesiones del día a día es muy diverso y, en ocasiones, no le damos demasiada importancia. Pero es un error. Las lesiones cotidianas leves también hay que tratarlas para que no se acaben complicando ni cronificando.

pequenas lesiones

Cuáles son las lesiones cotidianas más comunes y cómo podemos tratarlas en casa

Contracturas

Cuántas veces te habrá pasado que haces un mal gesto y enseguida notas un dolor muscular intenso. O que después de un entrenamiento en demasiada tensión te quedas tocado. Las contracturas son las lesiones leves más comunes, sobre todo en el cuello y en la espalda. Cuando se producen, es importante descansar y reanudar la actividad física poco a poco una vez el dolor haya desaparecido. Además, es muy efectivo darse un masaje muscular incidiendo en los puntos donde la tensión es mayor y aliviar la zona con un gel frío. Por cierto, si no alcanzas con las manos la zona donde sientes la contractura, prueba el truco de la pelota, ¡es infalible! Consiste en tumbarse o apoyarse contra una pared poniendo una pelota de tenis en medio del cuerpo y la superficie elegida (suelo o pared) y hacerla rodar por la zona donde notes la contractura.

Agujetas

También es muy común sufrir agujetas, que son microrroturas de las fibras musculares normalmente producidas por un cambio brusco en el tipo de entrenamiento. Cuando aparecen, es importante relajar bien la musculatura con un gel frío. Y, sobre todo, recuerda estirar muy bien antes y después de hacer deporte. Es la mejor prevención para que los músculos se adapten correctamente a la actividad.

Tendinitis en la mano

La mano y la muñeca son muy propensas a padecer tendinitis, sobre todo en el caso de profesionales que deben trabajar mucho tiempo en la misma postura. ¿Has pensado cuántas horas pasas con la mano apoyada sobre el ratón? Para evitarlo, trata de hacer pequeños movimientos con frecuencia. Pero si ya notas los síntomas de la sobrecarga, nuevamente, un automasaje te ayudará a aliviar el dolor. Además, es una buena idea aplicar un gel con propiedades antiinflamatorias.

Dolor de espalda

Por último, en este repaso por las pequeñas lesiones del día a día no podía faltar el dolor de espalda. ¡Es tan común! Y lo es porque, en general, no seguimos buenos hábitos posturales. Pasamos demasiadas horas en la oficina con la espalda encorvada o nos tumbamos de cualquier forma en el sofá mientras vemos una peli. Y esto es fatal para la espalda. Aparte de mantener una postura correcta la mayor parte del tiempo, la mejor prevención para el dolor de espalda es realizar ejercicios específicos para fortalecer los músculos de la espalda.

Pero cuando aparece, hay varias cosas que puedes hacer: por un lado, realizar estiramientos de la columna es un gran alivio, pues ayuda a relajar la musculatura de la espalda; por otro, poner calor en la zona de dolor es un buen calmante.

Y, por supuesto, como regla general, consultar con el fisioterapeuta siempre es una buena idea. Él podrá valorar el alcance de la lesión y ayudarte a tratarla correctamente.

Fatiga muscular: qué es y cómo prevenirla

Es lo más parecido, en el cuerpo humano, a que se agote la batería del móvil. La fatiga muscular es esa sensación de desfallecimiento que se siente durante o después de la actividad física intensa. Los deportistas están habituados al término pero, ¿y tú? En este artículo te contaremos en detalle qué es y todo lo que debes saber para prevenir la fatiga muscular.

fatiga muscular que es

¿Es lo mismo fatiga muscular que cansancio muscular?

Sí, la fatiga muscular es un cansancio excesivo de los músculos debido a un esfuerzo físico intenso. Es muy común entre deportistas habituales y aquellos que han participado en una competición deportiva como una maratón. Como consecuencia de este agotamiento extremo de las fibras musculares, además de debilidad (los músculos no son capaces de rendir normalmente, disminuyendo la fuerza, la potencia y la velocidad) es muy común que aparezca dolor muscular y dolor articular, así como temblores o calambres. En ocasiones, la fatiga muscular también puede producir una bajada de defensas o decaimiento emocional.

Cómo prevenir la fatiga muscular

Evitar el cansancio extremo de los músculos es difícil, ya que en realidad este síntoma es el mecanismo de defensa que utiliza el cuerpo ante un esfuerzo físico excesivo. No obstante, sí es posible adoptar algunos buenos hábitos para proteger los músculos.

  • Haz una buena planificación del entrenamiento. Una de las causas más comunes de la fatiga muscular es el sobreentrenamiento, así que planifica bien las sesiones (sobre todo si estás preparando una competición) para no forzar de más. Y, por supuesto, deja margen a la recuperación muscular, es importantísimo.
  • Duerme bien. Relacionado con lo mencionado anteriormente sobre la recuperación está el dormir suficientes horas, al menos 8, regularmente. ¿Sabías que los músculos se regeneran mientras dormimos?
  • Calienta antes del entrenamiento y estira después. Antes de comenzar a entrenar, haz algo de calentamiento para preparar tus músculos y articulaciones para el esfuerzo posterior. Cuando pares, estira bien para que se recuperen mejor. Además, es una buena idea que te masajees los músculos a utilizar antes y después de hacer deporte con un gel muscular calmante como Fito Cold Fisio, ¡los protege y favorece una recuperación más rápida!
  • Consume hidratos de carbono. Una ingesta adecuada de hidratos de carbono es fundamental cuando se realiza deporte de alta intensidad, ya que son el aporte de energía para el cuerpo. Tampoco te olvides de una buena hidratación: no esperes a sentir sed, bebe durante el entreno y, sobre todo, al finalizar el ejercicio.

Cómo calmar el dolor muscular de cuello

Podríamos decir que es la lesión de la oficina por excelencia. El dolor muscular de cuello es uno de los más comunes entre profesionales que trabajan con ordenadores, estudiantes y, en definitiva, aquellas personas que pasan mucho tiempo con la cabeza fija en una dirección, como los profesionales con trabajos muy mecánicos.

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Saber prevenir y tratar a tiempo el dolor muscular de cuello es mucho más fácil de lo que crees y muy importante para evitar lesiones mayores, así que toma nota de los consejos que siguen.

Tres pautas para aliviar el dolor muscular de cuello

En primer lugar, si las molestias musculares se producen por una mala posición mantenida, uno de los primeros cambios a adoptar es precisamente el mantener por mucho tiempo la postura: haz pausas periódicas, por ejemplo cada media hora, y trata de corregir frecuentemente tu posición.

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La segunda acción que te ayudará a prevenir el dolor muscular en el cuello —y a aliviarlo en el caso de que ya tengas molestias— es realizar ejercicios que fortalezcan el cuello y los hombros. Hay muchos, pero estos tres son los más sencillos y podrás hacerlos en cualquier momento y lugar:

  • Siéntate en una posición recta, con las piernas dobladas formando un ángulo de 90º y las plantas del pie perfectamente apoyadas en el suelo para conseguir mantener la espalda bien recta. Después baja la cabeza como si quisieras pegar la barbilla al pecho y, desde ahí, gira lentamente la cabeza: primero a la derecha, vuelve al centro pegando la barbilla al pecho y ahora a la izquierda. Repite varias veces y notarás cómo crece la musculatura posterior del cuello.
  • El segundo ejercicio parte de la misma posición recta que el anterior. Baja los hombros, mira al frente y pon la mano derecha sobre la cabeza llevándola suavemente hacia ese mismo lado. El objetivo es acercar la oreja derecha al hombro derecho para estirar la musculación lateral del cuello. Después de unos segundos, haz lo mismo con el otro lado.
  • La última opción pasa por automasajear la musculatura del cuello cuando empieces a sentir las primeras molestias, ¡es muy sencillo! Con los hombros bajos y relajados, haz pequeñas presiones y movimientos circulares con las yemas de los dedos siguiendo el lateral del cuello, desde la base de la mandíbula hacia los hombros y la base de la columna cervical.

No obstante, para aliviar el dolor muscular de cuello otra solución muy efectiva es masajear la zona ayudándote de un gel frío como Fito Cold Fisio. Este nuevo gel, que se suma a los exitosos gel y spray para piernas pesadas de la gama Fito Cold, tiene una mayor concentración de árnica, que es un potente calmante muscular, lo que lo convierte en una solución genial para aliviar el dolor muscular de cuello. ¡Y su aplicación es muy sencilla! Dando un suave masaje con las yemas de los dedos sobre la zona afectada, el gel es capaz de calmar rápidamente la sensación de agarrotamiento y no resulta nada graso ni engorroso, pues es de absorción inmediata. Créenos, este gel es tan fácil y cómodo de aplicar que podrás guardarlo incluso en la mesa de la oficina y aplicártelo cuando aparezcan las primeras molestias.