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Dolor de espalda: por qué se produce y cómo evitarlo

dolor de espalda

El dolor de espalda es uno de los dolores más frecuentes: prácticamente todas las personas lo padecen en algún momento de su vida, ya sea con mayor intensidad (dolor agudo e inmovilizante) o en forma de pequeñas molestias.

Entre las manifestaciones más comunes del dolor de espalda están la lumbalgia (que afecta a la parte baja de la espalda y es el más frecuente), el pinzamiento dorsal y el dolor de cervicales.

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Causas del dolor de espalda

Aunque es difícil establecer una causa concreta para el dolor de espalda, sí sabemos que el dolor lumbar suele tener su origen en una mala posición continuada o en el intento de levantar demasiado peso, que acaba produciendo un desgarro o un esguince muscular.

Cuando el dolor se concentra en la parte alta de la espalda, normalmente la causa es una sobrecarga muscular o una lesión deportiva.

En el trabajo también suele estar el origen de muchos dolores de espalda: si tu oficio te obliga a permanecer muchas horas en una posición inadecuada, es decir, sentado frente a un ordenador, conduciendo, de pie parado o levantando y cargando peso continuamente es probable que acabes padeciendo molestias en la espalda o el cuello.

Recomendaciones para prevenir dolor de espalda

  • Si trabajas sentado, levántate y da pequeños paseos para estirar la espalda regularmente. Si, por el contrario, has de pasar muchas horas de pie intenta mover los pies de forma continua y haz algún descanso que te permita sentarte unos minutos.
  • Equilibra el peso. Cuando vayas al supermercado, por ejemplo, reparte el peso equitativamente en varias bolsas, de forma que puedas distribuir equilibradamente la fuerza de los brazos.
  • Al levantar peso, nunca dobles la espalda: flexiona las rodillas y mantén la espalda recta. Por cierto, un truco fantástico es apretar la musculatura del abdomen al realizar el movimiento, pues la contracción evitará un sobreesfuerzo muscular.
  • Practicar deporte te protegerá doblemente: por un lado, establecer una rutina diaria de ejercicios te ayudará a fortalecer la musculatura y a equilibrar la tensión muscular de las actividades cotidianas, y, por otro, te permitirá mantenerte en un peso adecuado, lo que previene el dolor de espalda.